jueves, 7 de abril de 2022

La literacidad en las concepciones modernas para una enseñanza virtual - Retos de un nuevo diseño curricular

Enfrentarse al mundo moderno, en especial aquello que cambia constantemente no es fácil para muchas personas y puede ser un poco más atrofiante la idea de tener que lidiar con la tecnología si esta no hace parte de un contexto habitual de quien necesita interactuar con ella. Se hace preciso delimitar en principio el uso referencial del margen de aplicabilidad y su importancia para generar cierta congruencia entre lo requerido y la función para su cumplimiento. Pensar en cómo concebir una práctica y útil literacidad en la enseñanza virtual puede ser una tarea compleja en la medida que los propósitos no son tangibles o poco alcanzables, es por ello que este ensayo pretende visualizar algunas estrategias para destacar las variables necesarias y con ello alcanzar un ejercicio pragmático de la lectura y escritura en una nueva concepción moderna para la enseñanza virtual.

Alfabetización; nueva concepción


La habilidad de la lectura está completamente desvinculada de la habilidad de la escritura desde el punto de vista lingüístico, intentar fusionar hoy en día ambos términos como lectoescritura es un grave error. La lectura y la escritura son procesos con finalidades y facultades distintas. La lectura debe asumir la tarea compleja de adquirir dentro de una lengua cierta estructura especial que propicie la decodificación de un texto al tiempo que genere la comprensión; la alfabetización. Dar una vista al pasado, en especial 20 años atrás, sin duda se detallaría la alfabetización como un modo de adquisición de códigos gráficos y fonéticos junto con el reconocimiento de estos en el texto escrito. Teoría de lectura tradicional que parte de la pedagogía conceptual haciendo al estudiante un agente pasivo en sus proceso de adquisición de la habilidad de la lectura (Solé, 1998). La alfabetización debe asumir hoy en día los retos complejos de la dimensión social, desarrollo creativo y avances tecnológicos, precisa vincular al estudiante como el agente activo y protagónico en sus procesos cognitivos. Es menester que un nuevo diseño curricular amplíe la idea de estructurar una concepción moderna sobre la alfabetización y sus implicaciones sobre el proceso de lectura.

Estrategias para una lectura asidua


Más allá de fomentar estrategías de lectura estructuradas en basamentos tradicionales que recurren a la ambigüedad del proceso mismo, ha de procurarse que estas estén vinculadas con factores relevantes de la vida cotidiana del lector, que estén centradas en las variables necesarias para que la lectura sea fuente de resolución de conflictos, adherencia a las necesidades y disfrute social. Para ello debe concentrarse en tres momentos muy importantes: Individualización de Planes, requiere que el lector sea un ente protagónico y participativo en los textos a decodificar e interpretar, Dimensionalidad del Texto, propóngase una serie de estereotipos en cuanto a la tipificación de los textos sugeridos y, Esquematización de Procesos Comprensivos, esta última debe ir más allá de solo una evaluación del proceso comprensivo, ha de incluir un plan de lectura que se despliegue en varios ámbitos sociales. El éxito depende del nivel de compromiso que asuma el estudiante con su proceso pero aunado a un debido acompañamiento del docente que motiva, sugiere y empodera las acciones lectoras, sentir que se ayuda y realmente estimula un buen proceso de lectura más allá que se pudiera entender como un agente secreto que solo monitorea las operaciones con el ánimo de calificar resultados.

Un método diferente en la producción textual


Muchos docentes, a consideración de este autor, se fijan más en el valor que tiene la estructura textual que en el producto de las ideas que se plasman en el escrito, la concordancia teórica de la lógica del pensamiento con la ausencia de normas ortográficas es otro criterio punitivo que amenaza la producción textual. A menudo se encuentran personas que escriben sus ideas en redes y al tener errores ortográficos son descartadas como válidas, claro que el despliegue de un rico lenguaje necesita que se sigan ciertas reglas, pero más allá del filtro gramatical y ortográfico, hay en esencia un proceso de escrituración del pensamiento, este es el que debe acompañarse a focalizar su identidad, criterio y postura social. Sea cual fuere el estímulo del escritor ha de procurarse profundizar sus procesos para luego invitarlo a crear filtros escriturales. La escritura tiene diferentes etapas (Cassany,1987) debe considerarse en orden de importancia; Facultad del Pensamiento, Criterios de Orden Lógico y Escenario de Impacto.

A modo de conclusión, cabe denotar la importancia en observar con detalle los cambios propuestos bajo una visión significativa en un nuevo diseño curricular, promover la literacidad en la enseñanza virtual en uso de nuevas concepciones de cómo se aprecia su relevancia social y académica. La sistematización y análisis de los diferentes procesos pedagógicos y andragógicos en cuanto a los niveles de impacto pueden ser la clave para el éxito en los procesos que se desean desarrollar y finalmente discernir con espíritu crítico que las habilidades de lectura y escritura son inherentes como capacidad humana, pero que su despliegue depende siempre de la estimulación que reciba esa capacidad para así favorecer los tipos de crecimiento sociales que más convengan.


Referencias:

Ávila, R .(1981). La lengua y los hablantes. México: Editorial Trillas.
Cassany, D. (1987). Describir el escribir. Barcelona: Titivillus.
Fraca, L. (1993). La comprensión de textos. Modelo de procesamiento y estrategias de mejora. Madrid: Editorial Complutense.
Saussure, F. (1916). Curso de lingüística general. Paris: Posada.
Solé, I. (1998). Estrategias de Lectura. Barcelona: Editorial Grao.
Van Dijk, T. (1980). Texto y contexto. Madrid: Cátedra.